Diálogo de Ernestina y Graciela
- ¿Ya te moriste?
- Umm… No sé, ¿ya parezco muerta?
- Estás un poco pálida, pero todavía respiras
- ¡Ah!
- ¿Tú no te sientes un poco muerta?
- No, aún siento latir mi corazón
…
- ¿Ya te moriste?
- Ya casi
- ¿Cómo sabes?
- Dicen que la mano de la muerte es ligera y blanda como un retazo de algodón, siento las fibras de su esqueleto sobre mi, como un vals burlesco de antaño, no se detiene ¿ves? Me susurra algo al oído, siento que revolotea, dice mi nombre, ¡lo dice! ¡Creo que estoy por morir!
- Calma, es sólo el viento…
…
- ¿Ya te moriste? ¿Graciela?
El reparador de poesías
Shhhhhhhhhh!
Mi poesía está rota:
Tiene grietas del tamaño de tus venas
y se desangra bajo tu lengua.
Mi poesía está enferma:
Tose y gime tu nombre en cada pulso
y convulsa escupe las anginas
envenenadas de tu eco.
Mi poesía está muerta:
Reposa su cadáver en tu cuerpo
y su epitafio está escrito
con letras tuyas al final del último verso.
Tuyo es el amor a mi nefanda necrofilia,
tan deletérea como tu carne;
muerte sobre muerte
verso sobre verso:
Las horas de locura las miden tus ojos...
Somnolencias
Improvisación...
Para una musa, santa y mortal silente que se pasea en el contorno de mis sueños:
Para una musa, santa y mortal silente que se pasea en el contorno de mis sueños:
Human Drama
Por ahí del año de 1980, The Models, proyecto autentificado por el cantautor Johnny Indovina, ascendía con pocos traspiés y nulos tropiezos la pendiente de la montaña musical localista. Este grupo no mucho ofrecía en cuanto a variación musical, pues casi en un sentido llano y austero de músicos de garage, el grupo The Models exponía en su mayoría covers de clásicos como Joy Division, David Bowie, Leonard Cohen y algunos otros.
Llegado el año de 1985, la mudanza de la oriunda ciudad del grupo, Nueva Orleans, llegó, y capitaneados por las ideas frescas de Indovina, llegaron a la ciudad de Los Angeles, donde The Models fue rebautizado con un nombre fragante y poco impetuoso, que denotaría su trasfondo cincelado por la frescura de lo que pocos estarían de acuerdo a llamar música gótica. Human Drama será. Así comenzó la leyenda de uno de los grandes clásicos del Underground.
Deslumbrador, estético e inmaduro, fue el primer álbum de estudio que Human Drama dio a conocer al mundo. Previamente se había lanzado un EP titulado Hopes Prayers Dreams Heart Soul Mind Love Life Death, para el sello discográfico RCA. Sin embargo, debido a un fallo promocional por parte de la disquera, Indovina decidió la deserción de la banda en dicha empresa. Entonces fue como, bajo la íntegra y solícita sociedad Triple X Records, Human Drama diera a conocer Feel en 1989, que sería el gran impulso hacia la fama para Indovina y compañía. Para 1992, bajo la rienda de esta disquera y Human Drama consolidado como una propuesta perspicaz y sincera en el ámbito, vio la luz The World Inside. Este álbum marcaría la continuidad y la inminencia genialidad en las composiciones de Indovina. Mágicos temas preñados de tramas sutiles, letras sensibilísimas y bien estructuradas melodías acompasadas en pentagramas que deliberaban en un tono más bohemio que oscuro, dieron a Human Drama otro gran salto que prontamente los acomodaría en la alumbrada escena de la música Underground. Poco conocidos y nada comparables con los grandes músicos de los 90´s, y sin embargo, Human Drama llevaba un paso adelante. El grupo atisbó grandes momentos que se consolidaron en álbumes magistrales e imprescindibles en la auditoría de todo amante de la música oscura, como Pinups (de vuelta a los covers), el homónimo Human Drama y Songs of Betrayal parte I y II. A partir de estos últimos discos la calidad musical del líder cantautor había alcanzado su máximo esplendor, la madurez le había llegado ya no sólo en la linde de las composiciones y las líricas dramáticas y fútiles, sino también, el resquebrajado andar, propio de trovador, le consiguió matizarse de forma implacable en la musicalidad homogénea, para la que Human Drama en todo ese tiempo se había preparado. Entonces, Solemn Sun Setting, advirtió la evolución de la banda, y el drama humano se había consolidado seriamente como una banda que se negaba a la rutina. El nuevo álbum dejó de lado las estridencias propias del rock gótico, concentrándose así en una métrica y síntesis a una melodía suave, delineada y romántica; lo que explícito antepone en este álbum, y para referencia uno de los grandes temas del Drama Humano: Love's Way.
A partir de este acontecimiento, se marcó intrínsecamente el principio del fin de Human Drama. No como un augurio apocalíptico que los acercara al filo cruel del fracaso y el olvido. Esta vez, y como no cualquier banda, se presentía, pero era bien aceptada y correspondida con bucólicas loas, aplausos y añoranzas. Propiamente, los discos recopilatorios remarcaban el fin de la banda: Momentos en el Tiempo, ...In a perfect World, fueron la antesala hacia el disco definitivo de este gran Drama Humano.
Así, en 2002, Jhonny Indovina anunciaría el último disco de Human Drama titulado Cause and Efect, que a simple permanencia auditiva luce como un trabajo sencillo y poco espectacular, y sin embargo vale para escucharlo dos veces, para posteriormente, discernir ante el gusto primario del oyente, pues Cause and Efect resalta como la cúspide de la composición e idea tribal de Indovina. Human Drama alcanzó así la madurez que había buscado durante todos los años que estuvieron en la lucha de darle sentido a su nombre. El Drama Humano había sido trastocado por la perfección y llevado así a un límite que correspondió a lo que precisara desde Feel, y culminara espectacularmente con este último, Cause and Efect.
En 2005, el compilatorio último que daría el rotundo adiós de la banda se tituló Moments in time, que fue el trasgo, el último trago de una bebida enervante, titulada: Human Drama.
Discografía irá completándose poco a poco...
Zaäludos
Llegado el año de 1985, la mudanza de la oriunda ciudad del grupo, Nueva Orleans, llegó, y capitaneados por las ideas frescas de Indovina, llegaron a la ciudad de Los Angeles, donde The Models fue rebautizado con un nombre fragante y poco impetuoso, que denotaría su trasfondo cincelado por la frescura de lo que pocos estarían de acuerdo a llamar música gótica. Human Drama será. Así comenzó la leyenda de uno de los grandes clásicos del Underground.
Deslumbrador, estético e inmaduro, fue el primer álbum de estudio que Human Drama dio a conocer al mundo. Previamente se había lanzado un EP titulado Hopes Prayers Dreams Heart Soul Mind Love Life Death, para el sello discográfico RCA. Sin embargo, debido a un fallo promocional por parte de la disquera, Indovina decidió la deserción de la banda en dicha empresa. Entonces fue como, bajo la íntegra y solícita sociedad Triple X Records, Human Drama diera a conocer Feel en 1989, que sería el gran impulso hacia la fama para Indovina y compañía. Para 1992, bajo la rienda de esta disquera y Human Drama consolidado como una propuesta perspicaz y sincera en el ámbito, vio la luz The World Inside. Este álbum marcaría la continuidad y la inminencia genialidad en las composiciones de Indovina. Mágicos temas preñados de tramas sutiles, letras sensibilísimas y bien estructuradas melodías acompasadas en pentagramas que deliberaban en un tono más bohemio que oscuro, dieron a Human Drama otro gran salto que prontamente los acomodaría en la alumbrada escena de la música Underground. Poco conocidos y nada comparables con los grandes músicos de los 90´s, y sin embargo, Human Drama llevaba un paso adelante. El grupo atisbó grandes momentos que se consolidaron en álbumes magistrales e imprescindibles en la auditoría de todo amante de la música oscura, como Pinups (de vuelta a los covers), el homónimo Human Drama y Songs of Betrayal parte I y II. A partir de estos últimos discos la calidad musical del líder cantautor había alcanzado su máximo esplendor, la madurez le había llegado ya no sólo en la linde de las composiciones y las líricas dramáticas y fútiles, sino también, el resquebrajado andar, propio de trovador, le consiguió matizarse de forma implacable en la musicalidad homogénea, para la que Human Drama en todo ese tiempo se había preparado. Entonces, Solemn Sun Setting, advirtió la evolución de la banda, y el drama humano se había consolidado seriamente como una banda que se negaba a la rutina. El nuevo álbum dejó de lado las estridencias propias del rock gótico, concentrándose así en una métrica y síntesis a una melodía suave, delineada y romántica; lo que explícito antepone en este álbum, y para referencia uno de los grandes temas del Drama Humano: Love's Way.
A partir de este acontecimiento, se marcó intrínsecamente el principio del fin de Human Drama. No como un augurio apocalíptico que los acercara al filo cruel del fracaso y el olvido. Esta vez, y como no cualquier banda, se presentía, pero era bien aceptada y correspondida con bucólicas loas, aplausos y añoranzas. Propiamente, los discos recopilatorios remarcaban el fin de la banda: Momentos en el Tiempo, ...In a perfect World, fueron la antesala hacia el disco definitivo de este gran Drama Humano.
Así, en 2002, Jhonny Indovina anunciaría el último disco de Human Drama titulado Cause and Efect, que a simple permanencia auditiva luce como un trabajo sencillo y poco espectacular, y sin embargo vale para escucharlo dos veces, para posteriormente, discernir ante el gusto primario del oyente, pues Cause and Efect resalta como la cúspide de la composición e idea tribal de Indovina. Human Drama alcanzó así la madurez que había buscado durante todos los años que estuvieron en la lucha de darle sentido a su nombre. El Drama Humano había sido trastocado por la perfección y llevado así a un límite que correspondió a lo que precisara desde Feel, y culminara espectacularmente con este último, Cause and Efect.
En 2005, el compilatorio último que daría el rotundo adiós de la banda se tituló Moments in time, que fue el trasgo, el último trago de una bebida enervante, titulada: Human Drama.
Título: Feel
Año: 1989
Género: Gothic Rock
Duración: 46 mins.
1.- Death of an Engel
2.- Never Never
3.- I Could Be a Killer
4.- Trumble
5.- Trhough my Eyes
6.- The Waiting Hour
7.- Dying in a moment of Esplendor
8.- Heaven on Earth
9.- Old Man
10.- There is only you
Discografía irá completándose poco a poco...
Zaäludos
Redbull Freestlye Soccer
La realidad es que, en principio esto no es futbol, y sin embargo, pese a la atracción estilo circense que esto contiene en todo su trasfondo, viene arraigado desde una especie de manufactura del futbol tradicional. Antaño, dominar el balón se reducía a un espasmódico juego a modo de flexiones de piernas y rodillas tratando de que el balón no cayera al suelo. Luego alguien propuso contender en el mayor número de golpes al balón sin que este cayera. Los simples golpeteos con el empeine y las rodillas buscaron ser perfeccionados; marometas, dominadas con el pecho, la espalda y los talones, besos al balón y movimientos vertiginosos de pies, son algunas de las pruebas fehacientes de que este estilo libre de futbol se ha ido perfeccionando durante mucho tiempo, y para prueba de ello, el siguiente video, que para muchos de de nosotros, los amantes del futbol, no es malabarismo ni algún menester de circo, sino un arte laudatorio que nos deja con el añoro y una cara de idiota...
Hundido en un plato de sopa
Hundido en un plato de sopa
Mi sien temporizó un deseo…
el humo sazonado con la furia del animal
trepanó las neuronas antitéticas
en caldos fríos y descompuestos
que sorbí asqueado
en el recóndito plano de porcelana
manchado con el lacerado excremento
de mi cerebro.
Caí muerto entonces, ahogado en el plato de sopa;
los duendes, unicornios, cuervos y monstruos
fueron a mi entierro sosteniendo
cruces de fotones que ionizaron
en partículas de concupiscencia terrible;
cargaron mi cuerpo en un féretro ulcerado,
bajaron a lo más hondo de la noche
y sepultaron mi cadáver cubriéndolo de gusanos
famélicos que se aprensaron del cuerpo hediondo,
mordisqueando las sábanas de sangre coagulada
y los jirones de intestino que engalanaban
el arte ambiguo de la salva muerte!
Desperté del sueño y lo que vi fue la purulencia,
la burbuja de almizcle y el borbotón de la carne
sulfurando en la embriaguez del segundero.
Un ratón viejo extendió sus alas sobre mi cabeza,
rasando mi calva con destellos de luz diáfana
que abrazaron el consuelo de mi memoria,
entonces vi el mortal aleteo centellear
como diamantina de Antares
y caer como lluvia sobre mi piel marchita;
Vi desaparecer al insecto inmolado,
en un funeral escampado hasta una luna rota
que hinchaba el pecho furioso de un mar de fuego;
Abrióse el mar en dos mitades…
atravesé seducido por la luna
la falla dividida, como lo hiciera Moisés,
y sin embargo era yo quien desahuciaba su legado,
era yo quien abrió un paraguas en lluvia de fuego
y extendió los brazos para negar a Dios…
sí, fui yo quien con la gracia del estertor santísimo,
escarpó los carámbanos sexuales del paraíso
y los derribó para formar las montañas finitas
que el deseo subía devoto en una tarde
de suicidio…
Atravesé el mar siniestro y me senté a la orilla a cantar,
te recordaba como el incienso de una hoja al otoño,
como el caucho al asfalto
y el trueno al rayo,
te recordaba con el llamado de los demonios a su aposento,
te recordaba en cada purgatorio,
prisión y mazmorra,
con la libertad de un esclavo,
tras el eslabón de tus ojos remotos…
rayé en las paredes tu sentencia,
como un paria, como un renegado y un mendigo,
escribí revolución sin erre
y fui perseguido por la muerte
en los callejones de la depredación…
te vi por última vez muriendo bajo mis brazos,
te vi en la luz añeja de un sueño ahogado en la sopa de la mesa,
vi tu rostro desperdigado, tus ojos de metralla,
y tus pupilas de lunas rotas… tus pestañas de cromo.
Abrí los ojos, no vi nada,
la noche transcurría riendo,
la luna escupía sus amígdalas
y la sorbía con una cuchara…
las estrellas flotaban en mi plato
como salares, como el sudor de tu sexo,
girando en torno a mi deseo…
Me sumergí en la sopa de orbes
y me ahogué un breve instante…
luego desperté con mi sombra
tirándome del pelo…
luego… no sé, luego… sólo recuerdo
el lego del infierno…
Mi sien temporizó un deseo…
el humo sazonado con la furia del animal
trepanó las neuronas antitéticas
en caldos fríos y descompuestos
que sorbí asqueado
en el recóndito plano de porcelana
manchado con el lacerado excremento
de mi cerebro.
Caí muerto entonces, ahogado en el plato de sopa;
los duendes, unicornios, cuervos y monstruos
fueron a mi entierro sosteniendo
cruces de fotones que ionizaron
en partículas de concupiscencia terrible;
cargaron mi cuerpo en un féretro ulcerado,
bajaron a lo más hondo de la noche
y sepultaron mi cadáver cubriéndolo de gusanos
famélicos que se aprensaron del cuerpo hediondo,
mordisqueando las sábanas de sangre coagulada
y los jirones de intestino que engalanaban
el arte ambiguo de la salva muerte!
Desperté del sueño y lo que vi fue la purulencia,
la burbuja de almizcle y el borbotón de la carne
sulfurando en la embriaguez del segundero.
Un ratón viejo extendió sus alas sobre mi cabeza,
rasando mi calva con destellos de luz diáfana
que abrazaron el consuelo de mi memoria,
entonces vi el mortal aleteo centellear
como diamantina de Antares
y caer como lluvia sobre mi piel marchita;
Vi desaparecer al insecto inmolado,
en un funeral escampado hasta una luna rota
que hinchaba el pecho furioso de un mar de fuego;
Abrióse el mar en dos mitades…
atravesé seducido por la luna
la falla dividida, como lo hiciera Moisés,
y sin embargo era yo quien desahuciaba su legado,
era yo quien abrió un paraguas en lluvia de fuego
y extendió los brazos para negar a Dios…
sí, fui yo quien con la gracia del estertor santísimo,
escarpó los carámbanos sexuales del paraíso
y los derribó para formar las montañas finitas
que el deseo subía devoto en una tarde
de suicidio…
Atravesé el mar siniestro y me senté a la orilla a cantar,
te recordaba como el incienso de una hoja al otoño,
como el caucho al asfalto
y el trueno al rayo,
te recordaba con el llamado de los demonios a su aposento,
te recordaba en cada purgatorio,
prisión y mazmorra,
con la libertad de un esclavo,
tras el eslabón de tus ojos remotos…
rayé en las paredes tu sentencia,
como un paria, como un renegado y un mendigo,
escribí revolución sin erre
y fui perseguido por la muerte
en los callejones de la depredación…
te vi por última vez muriendo bajo mis brazos,
te vi en la luz añeja de un sueño ahogado en la sopa de la mesa,
vi tu rostro desperdigado, tus ojos de metralla,
y tus pupilas de lunas rotas… tus pestañas de cromo.
Abrí los ojos, no vi nada,
la noche transcurría riendo,
la luna escupía sus amígdalas
y la sorbía con una cuchara…
las estrellas flotaban en mi plato
como salares, como el sudor de tu sexo,
girando en torno a mi deseo…
Me sumergí en la sopa de orbes
y me ahogué un breve instante…
luego desperté con mi sombra
tirándome del pelo…
luego… no sé, luego… sólo recuerdo
el lego del infierno…
Disposición
Me dispongo a componerte una canción de letargo,
una poesía nocturna que sepa a nostalgia,
sembrando estribillos que repitan un eco
y lo vuelquen a locura infranqueable.
Me dispongo a no entenderte,
y a suponer lo infinito con un verso,
nombrarte en idiomas y papeles
como un necio, loco y moribundo perro.
Me dispongo a dormir cuando no estás,
a aullar cuando no hay luna,
a escribir cuando no lees y desprecias,
a hacer poesía de incesto…
poesía burda, mórbida y sin forma;
así es el lamento de un hombre,
de un perro que se tiende bajo tu sombra
y ladra en tu silencio…
Me dispongo a decir nada,
a callar lo necesario, pues noche, día y tardes
devoran mis letras, sílabas que no es menester comprender,
pues un perro si no ha de decir nada, preferible callar y ver la luna.
Me dispongo a morir en un ataúd de carne y hueso,
a arañar tu desdén y tejerte una manta con mis membranas,
me dispongo a huir, solo e inmolado, sombrío y odioso,
a donde lleguen las palabras que has olvidado en mi boca…
Me dispongo a contemplar mi reflejo,
un vacío, un sol exiliado en un iceberg
y calentarlo antes que tu corazón lo apague,
pues corre el riesgo de gangrenarse como mi corazón…
…pues corre el riesgo de fisionarse como mi boca,
ensordecerse como las palabras que desprecias,
corre el riesgo, y así lo dispongo,
de componerte una canción, lacerado, moribundo y loco.
una poesía nocturna que sepa a nostalgia,
sembrando estribillos que repitan un eco
y lo vuelquen a locura infranqueable.
Me dispongo a no entenderte,
y a suponer lo infinito con un verso,
nombrarte en idiomas y papeles
como un necio, loco y moribundo perro.
Me dispongo a dormir cuando no estás,
a aullar cuando no hay luna,
a escribir cuando no lees y desprecias,
a hacer poesía de incesto…
poesía burda, mórbida y sin forma;
así es el lamento de un hombre,
de un perro que se tiende bajo tu sombra
y ladra en tu silencio…
Me dispongo a decir nada,
a callar lo necesario, pues noche, día y tardes
devoran mis letras, sílabas que no es menester comprender,
pues un perro si no ha de decir nada, preferible callar y ver la luna.
Me dispongo a morir en un ataúd de carne y hueso,
a arañar tu desdén y tejerte una manta con mis membranas,
me dispongo a huir, solo e inmolado, sombrío y odioso,
a donde lleguen las palabras que has olvidado en mi boca…
Me dispongo a contemplar mi reflejo,
un vacío, un sol exiliado en un iceberg
y calentarlo antes que tu corazón lo apague,
pues corre el riesgo de gangrenarse como mi corazón…
…pues corre el riesgo de fisionarse como mi boca,
ensordecerse como las palabras que desprecias,
corre el riesgo, y así lo dispongo,
de componerte una canción, lacerado, moribundo y loco.
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